Un jardín en Valladolid


Es innegable que en Valladolid, con su clima continental, las plantas lo tienen muy difícil. 
Quizá por ello la tendencia general es a pensar que hay muy pocas plantas que se puedan poner en nuestros jardines para poder disfrutar de ellos , al menos con la vista, durante todo el año.
En Creajardin creemos que es importante integrar el jardín en la vivienda. Por eso creamos un jardín personalizado para cada cliente, y nos esforzamos por conseguir el mejor resultado, tanto en el diseño del jardín, como en la realización del mismo y, si es posible, durante su posterior mantenimiento , al menos en las tareas más complicadas.
La foto muestra el aspecto de uno de nuestros jardines a primeros del mes de diciembre. Solo es una pequeña parte, porque toda la zona de plantación está frondosa y colorida, tal y como deseaba nuestro cliente. 
¿Quién dijo que no era posible?
Agradecemos a nuestro cliente la confianza depositada en Creajardin, al habernos dejado a nuestra elección las plantas , y a nuestro criterio el tipo de mantenimiento que su jardín necesita.

Palma Martín Gutiérrez

Creajardin

Podar y conocer el crecimiento de la planta

Las plantas solo crecen utilizando un tipo de tejido del vegetal: el tejido meristemático, que  siguen creciendo mientras el vegetal les pueda aportar savia elaborada, que es la que posee azúcares y sustancias nutritivas. El tejido meristemático está formado por los meristemos que aparecen en las yemas y en una parte de la planta que se llama cambium.

El crecimiento en grosor de las ramas y tronco es posible gracias al cambium que es el tejido que hay bajo la corteza y se puede ver claramente despegando dicha corteza. Lo que estamos despegando es corteza pero también otra parte que se llama floema, y que es el tejido formado por los conductos que transportan la savia elaborada. La superficie de la madera que vemos al despegar la corteza es el cambium y está formada por una sola capa de células meristemáticas; por debajo de él están las células de xilema, los conductos que transportan la savia brutaEl resto de capas más internas es tejido incapaz de regenerarse y sirve a la planta como sostén y de transporte en su anillo más exterior.

El cambium es el único tejido que puede cerrar una herida que provocamos después de un corte, formando una especie de labio perfectamente visible que crece, o trata de crecer, por encima de la superficie en que hemos hecho el corte. Ese labio perimetral se denomina callo cicatricial  y es imprescindible que se forme para evitar infecciones y pudriciones en la madera de la planta. Si se le deja formar correctamente, no es necesario, sino más bien perjudicial, el uso de pastas cicatrizantes.

El crecimiento en longitud de las ramas se produce gracias a las yemas. Las yemas del año se sitúan en las axilas de las hojas o en el ápice de la rama y brotan o no en función del equilibrio hormonal existente en la rama a la que pertenecen. Cualquier corte hace variar ese equilibrio hormonal y esta es la base de muchos métodos de poda.
Las yemas del año que no brotan se quedan embebidas en la madera y se convierten en yemas latentes . Estas yemas solo brotarán si la planta lo necesita, cuando la planta se encuentra en una situación crítica como puede ser la brutal carencia de ramaje consecuencia de un desmoche. En estos casos de carencia de ramaje, la planta no puede sintetizar el alimento necesario para sobrevivir y utiliza los recursos disponibles para su supervivencia.  A diferencia de las yemas del año, estas yemas latentes no están sujetas a equilibrio hormonal, lo que hace que broten de manera desordenada sin respetar la forma natural de la planta.
En una planta hay yemas que al crecer sólo darán ramas y hojas, tejido vegetativo, llamadas por ello yemas vegetativas, y otras que darán flor, llamadas por ello yemas florales. Es imprescindible conocer bien la planta que vamos a podar y distinguir entre uno y otro tipo de yema para conseguir el resultado deseado.  
 Palma Martín Gutiérrez

Lo básico para empezar a podar

Muchas veces nuestros clientes nos piden que les demos las nociones básicas para podar sus plantas, algo así como los trucos mágicos aplicables a todas las plantas.Sin embargo no es tan simple. No todas las plantas se podan igual, y no siempre hay las mismas necesidades de poda.
De momento necesitamos conocer un poco sobre nuestras plantas  antes de ponernos a cortar nada, y las consecuencias que en algunas de ellas puede acarrear hacer un mal corte cuando el individuo es joven.

Algo que a los humanos parece que nos cuesta entender es que las plantas tienen distinto ritmo de crecimiento unas de otras.
Cuando nos ponemos delante de una planta dispuestos a podarla, hay que ser capaces de observar para entender que le ha pasado (forma de crecimiento según el entorno, roturas de ramas o cotes anteriores etc) y qué le pasará si no hacemos nada o si aplicamos una determinada técnica de poda. A esto es a lo que se suele llamar "leer las plantas".

Para ello es imprescindible conocerlas: su ciclo de vida anual, en qué tipo de ramas producen las flores, vigor y capacidad de regeneración, resistencia a las enfermedades,… porque cada especie es diferente. Por eso es interesante contar con los conocimientos de un especialista, como mínimo en una etapa temprana para intentar evitar ,en la medida de lo posible, daños irreparables.
A un nivel de aficionado, podemos y debemos intentar hacer las cosas correctamente.  La poda es  necesaria , pero hay que tener en cuenta que todo corte es una herida y una herida permite la entrada de patógenos, lo que puede llevar a deteriorar mucho al vegetal e incluso a su muerte.
Si hacemos las cosas bien desde el principio, nuestras plantas nos lo agradecerán luciendo hermosas
durante mucho tiempo. No solo me refiero a hacer bien la poda, sino a tener en cuenta las necesidades de espacio de las planta en función de las necesidades de tamaño y crecimiento de cada una de ellas; de este modo, evitaremos estar continuamente podando, reduciendo el estrés del vegetal a la vez que nuestro esfuerzo y el dinero necesario para el continuo mantenimiento.

Empecemos por ver algo acerca del crecimiento en el siguiente post.

Palma Martín Gutiérrez

La flor de pascua : consejos para comprarla

Hace años ya que no parece posible dejar la flor de Pascua fuera de la decoración navideña.
En los lugares con clima benigno, como en el sur de la Península y en las Islas Canarias, donde la temperatura y la humedad lo hacen posible, la Euphorbia pulcherrima se cultiva en exterior . Donde esto no es posible, tenemos que conformarnos con ver sus bellas brácteas de diversos colores en el interior de nuestros hogares, tiendas o locales.
Por sí sola ya es un elemento decorativo, pero lo más habitual es acompañarla de otros complementos para armonizarla con el entorno en el que la vamos a instalar o simplemente para dar nuestro toque personal.
En este artículo y los que le seguirán os iremos dando pautas , desde el principio, tanto para elegir nuestra flor de pascua, como para cuidarla para que nos dure el mayor tiempo posible y, por qué no, para intentar que "reflorezca" . 
Conozcamos primero algo sobre nuestra planta antes de comprarla para acertar desde el principio.
La flor de pascua es un arbusto o pequeño árbol de altura variable, con grandes hojas dentadas de color verde oscuro y  pequeñas inflorescencias (flores) amarillas. A veces se llaman flores a las brácteas que se forman la parte superior de la planta, de color rojo, rosa, blanco o blanco amarillento pero no lo son. Las verdaderas flores son muy pequeñas y aparecen en el centro de las brácteas.
La coloración va ligada a la duración de natural de los días, y aparece en invierno, coincidiendo con los días de menor nº de horas de sol del año ; por eso, para forzar su "floración" es esencial controlar la cantidad de luz que recibe la planta.




Decorar con macetas está de moda.

Seguro que de eso no te cabe la menor duda, ¿a que no?. No hay más que hojear las revistas de decoración de mayor renombre para darse cuenta de ello. Y no es algo nuevo.
Tanto en el diseño de interiores, como en el diseño de jardines, es uso de macetas y jardineras es un recurso utilizado como el complemento perfecto para dar calidez y sensación de habitabilidad a las estancias, tanto del interior como del exterior de nuestras casas. 

Seguramente sea este el motivo de que haya evolucionado tanto la oferta de macetas y jardineras, tanto en formas, colores y materiales, de manera que es prácticamente imposible hoy en día no encontrar aquella que se adapte como un guante a lo que necesitamos, a nuestro estilo y a nuestro gusto.
Pero claro, llegados a este punto, cuando hay tanto donde elegir, es posible que la cosa se complique un poco y necesitemos hacernos un esquema para encontrar nuestra maceta o jardinera perfecta.
* Lo primero es pensar, claro está, en el tipo y tamaño de planta que va a ir en la maceta que compremos, para saber el tamaño que necesitamos. Este es el primer filtro. 
* Otra cosa que tenemos clara, para irnos centrando, es si nos gustan las macetas de estilo clásico o más bien preferimos algo más de diseño. Con esto ya tenemos eliminadas un montón de posibilidades.

* Es importante también tener claro si nuestra maceta va a estar en el interior o en el exterior porque no todas las del mercado aguantan a la intemperie, o su durabilidad está muy reducida por las condiciones exteriores y hay que tenerlo en cuenta.
*Con qué queremos combinarlo, condicionará la gama de color y combinación de formas y tamaños, así que es importante estudiar la posibilidad de disponer de lo que necesitamos.


*El mantenimiento. ¿Por qué no?: si buscamos que un jardín sostenible, y necesitamos macetas para el exterior, debemos eliminar de nuestra lista aquellas macetas que requieran un cuidado periódico. En este sentido, y para interior, tienen cabida las macetas de auto riego para despreocuparnos del cómo y cuándo regar.



*El peso. Es muy importante. Hay que pensar que en algún momento habremos de mover la maceta, y que al peso de la maceta o jardinera hay que sumarle el del  sustrato y el del agua que la tierra retiene, además del propio peso (y volumen) de la planta. Si el tamaño es pequeño, posiblemente no nos suponga demasiado problema, pero a partir de cierto tamaño la cosa se complica, así que , hay que pensar en ello como un factor determinante a la hora de elegir. En mi experiencia profesional he sido testigo de situaciones que han llevado a la necesidad de romper macetones y jardineras porque era del todo imposible su desplazamiento.

*El precio: ¡como no!. Pero evidentemente esto supone hacer un estudio de la necesidad del momento, la durabilidad previsible y la que necesitamos, y los costes de cada una de las alternativas de que disponemos. De nada nos sirve comprar algo muy barato si no nos va a servir y queremos que dure, o por el contrario, algo más costoso para plantaciones puntuales. Afortunadamente , en el mercado podemos encontrar soluciones para todas las necesidades.


Palma Martín Gutiérrez

¿Por qué se caen los árboles?

Ultimamente se habla mucho del por qué se caen ramas de árboles en las ciudades, e incluso árboles , y se oye decir que porque son viejos... Esa misma respuesta nos encontramos muchas veces en nuestro trabajo, y casi nunca es una respuesta válida.
La mayor parte de los árboles que  caen tienen en común que son árboles debilitados por el motivo que sea.
Cuando un árbol vive con espacio suficiente para desarrollarse bien, su estructura es fuerte, con una copa bien formada y un sistema radicular eficiente, que aparte de las funciones de nutrición del árbol cumple una labor de anclaje al suelo. 

En los bosques, los árboles crecen en comunidad y compitiendo entre ellos , pero protegiéndose mutuamente del viento, por lo que no necesitan un sistema estructural y radicular tan potente  como  cuando están aislados.
Pero cuando el ser humano interviene, talando árboles, incluso bosques  enteros, afectamos a la mutua protección de los árboles entre si, dejando a los que sobreviven desprotegidos , con una estructura y un sistema radicular insuficientes , de manera que cuando sopla viento de cierta potencia los arboles caen. Pero no es la única causa de caída, y desgraciadamente no es la única en la que el ser humano es directamente responsable. Si un árbol cae, es porque algo le sucede a su estructura o a sus raíces: ¿cómo puede ser?

Eliminación parcial del sistema radicular
Es muy habitual en algunas obras en las que tienen que hacer zanjas o rebajes de tierras, eliminar raíces de los árboles presentes, que en ocasiones son de vital importancia para el anclaje del árbol, y aunque sea parcialmente afecta a su estabilidad y su salud.
El paso constante de maquinaria pesada, destroza gran parte del sistema radicular por compactación del terreno que impide una correcta penetración en el mismo.

Pudriciones de tronco y/o ramas por malas podas
Las podas salvajes de que son víctimas muchos árboles, los desmoches tan frecuentes, los cortes efectuados por personas inexpertas,llevan a pudriciones en el tronco y las ramas, aumentando gravemente el peligro de caída. 


Codominancias
La presencia de ramas codominantes en un árbol, 
tallos que compiten por la dominancia apical, multiplica el riesgo de caída. En el caso de que estas codominancias sean en forma de V y con corteza incluida, el peligro es mucho mayor. Normalmente en este caso la caída del árbol es parcial,sufriendo un desgarramiento por el vértice de la V.





Árboles y césped
Es muy frecuente encontrar árboles plantados en el césped de un jardín, con lo que el agua que le damos al árbol está a muy pocos centímetros de la superficie, y no necesita profundizar en el terreno para conseguirla. Dicho de otro modo, sus raíces no le anclan de forma eficiente al suelo, con lo que se facilita su posible caída.

Plantación incorrecta
Muchas veces,los árboles que plantamos llevan varios años en un contenedor o maceta,viéndose obligados a desarrollar un sistema de raíces de forma circular alrededor del tiesto. Al plantarlo hay que vigilar esto porque si no se hace correctamente , se desarrollan las raíces de la misma forma, hasta llegar a estrangular el tronco, cuando va creciendo.


Mala plantación en ciudades

Los alcorques de muchos de los árboles que se plantan en las calles de nuestras ciudades son como camisas de fuerza que impiden el desarrollo de buenas raíces, sobre todo además porque todo alrededor está compactado. Si a ello le sumamos malas podas ,casi siempre porque se eligió mal el tamaño del árbol, potenciamos enormemente el riesgo de caída.

Toma de datos :rincondelarbol.blogspot.com

Fotos de la red.

Palma Martín Gutiérrez
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